.- La demanda del café
Consumo en países importadores
Se sabe en los medios especializados, que gran parte del material estadístico de las
tendencias sobre la importación, exportación y consumo del café en el mundo
entero es expresado en años calendarios, que es la unidad generalmente utilizada en los países
consumidores y en las organizaciones comerciales para comunicar y analizar los
datos sobre la demanda y el consumo.
Sin embargo, los datos en la presente
sección comprenden a años cafeteros a fin de facilitar la comparación con los datos
de la oferta presentados en otra sección.
O sea vamos a presentar datos en años cafeteros que no coinciden con los años calendarios.
No es posible establecer una comparación directa
entre los dos grupos de datos, porque los lapsos cronológicos establecen
diferencias entre las cifras básicas y las agregadas. La situación se complica
con el hecho de que las cifras sobre el consumo de café tienden a ser
engañosas, al no haber estadísticas que ofrezcan un panorama completo.
Para países que son miembros del ICO y para pocos
países no miembros donde existen estadísticas pertinentes, las cifras se
refieren a la “desaparición” mientras que para el resto de los países no
miembros, estas cifras se refieren a importaciones netas. De modo cierto, los
dos grupos de cifras no son exactos pero son lo bastante aproximados que
permiten poder incluirlos en este cuadro.
Fuente: ICO
Tendencias en el consumo
Estimamos que el consumo mundial de café en el
año 2009/10 totalizará 129.7 millones de sacos. De este total, 68.9 millones de
sacos fueron consumidos en los países importadores miembros de la ICO incluyendo a los nuevos países miembros de la Unión Europea; 22.5 millones de
sacos fueron consumidos por los países no miembros, y los restantes 38.3
millones de sacos fueron consumidos en los países productores.
El consumo ha aumentado en un promedio de 1.2%
anual desde principios del decenio de 1980. El aumento más espectacular fue
observado probablemente en el Japón, donde el consumo aumentó en cerca del 3.5%
al año durante el mismo período, aunque parece que ha llegado a una constante
en los últimos diez años. El Japón es ahora el tercer mayor importador de café
del mundo.
El aumento en Europa ha sido menor en los cinco
últimos años, y el consume da señales de estancamiento y posiblemente
decrecimiento. La situación es ligeramente mejor en los Estados Unidos, donde
el consumo general, pese al auge del sector de especialidades, ha permanecido
prácticamente inalterado en los últimos cinco años.
Las cifras de consumo en los países no miembros del ICO sugieren que ha habido un sorprendente gran incremento en el consumo en
esas naciones desde el inicio de este siglo, el cual ha crecido a un promedio
de más del 6% anual, aunque el reciente desconcierto económico ha reducido el
consume de café en muchos de esos países. En todo caso, estas cifras deben ser
tomadas con algún cuidado ya que los datos de exportación, y consecuentemente,
los de consumo en esos países no son necesariamente recopilados por la misma
fuente.
Existencia en países importadores
Las existencias retenidas en los países
importadores suelen calificarse normalmente como inventarios para distinguirlas
de las existencias retenidas en los países productores. Los inventarios tienden
a crecer cuando los precios son bajos y se agotan cuando los precios son altos,
si bien la relación es fuera de ser lineal.
Las existencias retenidas por los consumidores
fueron relativamente estables durante el decenio de 1980 pero aumentaron
espectacularmente cuando se suspendieron las cuotas en 1989 y en el colapso de
precios. Los estoques disminuyeron en reacción a la subida de precios
experimentado en 1994, pero empezaron a aumentar de nuevo cuando los precios
bajaron durante 2000 y 2001.
También aquí, al considerar estas cifras, hay que
proceder con cierta cautela porque muchos de los datos sobre existencias
retenidas por los consumidores no se publican o sólo se publican
esporádicamente. Además, al igual que las existencias retenidas por los
productores, una cierta proporción de ellas debería considerarse como
existencias laborables, es decir la cantidad de café que en un determinado
momento entra en el sistema o la cadena productiva.
La figura que aparece abajo muestra la evolución de
los inventarios desde 1990 junto con el precio indicativo compuesto.
Fuente: ICO


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